No existe un plan para resolver el conflicto y buscar la paz en Chilapa, reprochan activistas
El Centro Minerva Bello y la ACNUR llevaron víveres a las comunidades de la Montaña Baja de Guerrero. Los activistas denunciaron que hay una total ausencia del Estado ante una crisis humanitaria cíclica que cumple 10 años
Yasmín García. Chilpancingo, 19 de mayo 2026
Foto: Óscar Guerrero / Archivo
El Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) llevaron ayuda humanitaria a las comunidades desplazadas por la violencia en el municipio de Chilapa.
Norma Garduño, integrante del Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de Violencia, explicó que recorrerán las comunidades de Alcozacán, Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán para entregar ayuda humanitaria básica como agua, alimentos, cobijas y ropa.
“Un poco de cobijas y juguetes para estos días, aunque ya son varios días fuera de su hogar se busca mejorar un poco las condiciones de su desplazamiento mientras avanzan las posibilidades de su retorno y conocer que necesitan en este momento que es de ayuda”, manifestó.
La caravana de ayuda salió esta mañana de Chilpancingo hacia Chilapa; también asistió personal de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).
Norma Garduño reprochó que existe una ausencia de las autoridades en las comunidades de la Montaña Baja, porque son violentadas desde hace 10 años de manera reiterada y cíclica; a pesar de ello, no existe un plan para resolver el conflicto y buscar la paz.
“Es una zona con muchas necesidades hay población indígena hay vulnerabilidades que se tienen que atender”, sostuvo la abogada.
El Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de la Violencia continúa con la colecta de ayuda humanitaria; en Chilpancingo, el centro de acopio es el Santuario de los Mártires.
