Mujeres indígenas a la deriva por la violencia machista: Abel Barrera
Tlachinollan ha documentado 50 casos de feminicidios en la Montaña en los últimos 20 años de los cuáles solo tres casos “han sido castigados”
Yasmín García. Chilpancingo, 18 de diciembre 2025
Foto: Oscar Guerrero
El Centro de Derechos Humanos de la Montaña de Guerrero Tlachinollan ha documentado 50 casos de feminicidios en la Montaña en los últimos 20 años de los cuáles solo tres casos “han sido castigados”.
En entrevista el director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, afirmó que las instituciones no protegen a las mujeres indígenas y están a la deriva porque son agredidas por hombres ya sea su pareja o de la comunidad, “las maltratan, las golpean y asesinan”.
El 12 de diciembre Día de la Virgen de Guadalupe, Margarita y Felicitas, de 44 y 29 años de edad respectivamente, fueron asesinadas en la comunidad de Juan Bautista Copala, municipio de Atlixtac, a balazos por un hombre en estado de ebriedad que había sido detenido un día antes y al quedar en libertad fue en busca de las autoridades que lo aprendieron.
El defensor de los derechos humanos indicó que existe una conducta machista no solo en la Montaña sino en todo el estado donde el hombre se asume que tiene el derecho de matar a una mujer, “en cambio con otro hombre no lo hace sabe que tiene una ventaja en términos de que va armado, que la mujer no va a reaccionar y que no les hacen nada”.
Tlachinollan notificó del doble feminicidio a las autoridades pero llegaron al siguiente día cuando ya las habían sepultado.
El activista lamentó que la Fiscalía General del Estado (FGE) no cuente con personal capacitado y recursos materiales.
“No tenemos camionetas para que vaya, nos piden pagar la gasolina, ese es el problema que están desmanteladas las instituciones”.
Tlapa de Comonfort, municipio de la Montaña no cuenta con Servicio Médico Forense (Semefo) sino que hay una funeraria privada que las autoridades dieron la concesión pero no cuenta con las condiciones como instalaciones dignas.
El patrón de violencia está arraigado en varias regiones y municipios de la Montaña de Guerrero.
En el municipio de Cochoapa El Grande hay un tramo carretero que conduce al cerro de La Garza en donde han detectado tres grupos de la delincuencia que operan en esa zona donde han ocurrido 60 homicidios en este año, pero no aparecen en las estadísticas del gobierno.
En el municipio de Zapotitlan Tablas, Tlachinollan ha contabilizado 30 asesinatos.
El director de Tlachinollan aseguró que a pesar de que las autoridades tienen ubicados a los grupos de la delincuencia no actúan, no los detienen y siguen culpando a la población de la violencia bajo el argumento de que no denuncian.
“La autoridad dice denuncien pongan la denuncia no podemos actuar sin denuncia o sea sigue siendo el ciudadano el culpable de que la violencia siga”, reprochó.
Barrera Hernández advirtió que la violencia hacia las mujeres indígenas incrementa con la impunidad, “en Cochoapa han matado mujeres por ir en una pasajera”.
