Matan a balazos a familiares del exasesor de los 43 en Zapotitlán Tablas
El asesinato de la joven pareja frente a decenas de testigos evidencia la total desprotección institucional en una región asolada por las incursiones armadas, ataques con drones con explosivos y el desplazamiento forzado provocado por los grupos criminales
Jesús Guerrero. Chilpancingo, 26 de mayo 2026
La tarde de este martes en Zapotitlán Tablas, individuos que portaban armas de fuego asesinaron a balazos a dos familiares de Vidulfo Rosales Sierra, exasesor de los padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala en 2014.
Esta es una región de la Montaña donde la violencia no para y donde, en las últimas semanas, se han desatado incursiones armadas en comunidades de Chilapa, Atlixtac y Olinalá.
De acuerdo con las versiones de los lugareños, el matrimonio era vecino de la comunidad de Huitzapula, del municipio vecino de Atlixtac; viajaban en una camioneta Nissan tipo Estaquitas roja cuando llegaron varios individuos armados y les dispararon.
En un mensaje que escribió Rosales Sierra, señaló que su prima Cristal Avilés Sierra, de 20 años, y su esposo fueron asesinados cerca de Zapotitlán Tablas.
“Regresaban de Alpoyeca, fue a comprar mangos para vender en Huitzapula. Allí vivía con su esposo con quien recién se había casado”, escribió en su Facebook Vidulfo Rosales, asesor de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
“Prima hermana, me duele en lo más profundo del corazón tu irreparable pérdida en estas condiciones. No tengo palabras de consuelo para mis primos y tía”, señaló el abogado.
“¿Qué delito cometiste para que cegaran tu vida? Solo querías vivir, luchar, buscar la vida lícita y honestamente, pues para eso fuiste a comprar tus mangos”, escribió.
Rosales Sierra mencionó que su prima y su esposo regresaban de Alpoyeca, a donde ella fue a comprar mangos para vender en Huitzapula, lugar donde vivía.
“Que tragedia (en Guerrero) estamos viviendo; mañana seguramente serás una cifra más de la violencia irracional que se vive en esa zona”, dijo el exasesor jurídico del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
El asesinato del matrimonio se registró frente a decenas de testigos en las afueras de Zapotitlán, cabecera de este municipio.
Hasta las 18:00 horas, no había llegado el personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) para realizar las diligencias de ley y el levantamiento de los dos cadáveres.
El crimen ocurre en medio de la inseguridad y violencia que existen en esta zona que comprende los municipios de Atlixtac y Olinalá, donde los grupos criminales, entre ellos Los Ardillos, buscan expandir su dominio territorial.
El martes se informó que en Olinalá, un hombre asesinado a balazos fue hallado en el fondo de un barranco.
De acuerdo con los reportes, en cuando menos cuatro comunidades del municipio de Olinalá, decenas de familias se desplazaron tras la irrupción de integrantes de una organización criminal que privaron de su libertad a seis vecinos, quienes después fueron hallados descuartizados en la batea de una camioneta en las afueras de la localidad de Teticic.
En Huitzapula, municipio de Atlixtac, el grupo criminal de Los Ardillos —que, según los vecinos, se hace pasar por policías comunitarios— los ha atacado con disparos de arma de fuego y drones con explosivos.
El grupo de supuestos policías comunitarios ha provocado desplazamientos de familias de Huitzapula.
En abril de este año, los integrantes de estas autodefensas retuvieron por más de 24 horas a un grupo de soldados del Ejército y de la Guardia Nacional en la localidad de El Lucerito, del municipio de Atlixtac.
La situación de violencia en Atlixtac, Zapotitlán Tablas y Olinalá es parecida a la que se vive en comunidades indígenas de Chilapa, en donde el mismo grupo criminal de Los Ardillos atacó con disparos de arma de fuego y drones con explosivos a sus habitantes, dejando un saldo de seis muertos, cinco desaparecidos, decenas de casas y parcelas de maíz incendiadas, además de familias desplazadas.
De acuerdo con el Consejo Indígena de Pueblos del Estado de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ), la mayoría de las familias desplazadas ya no regresaron a sus comunidades de Xicotlán, Tula y Acahuehuetlán.
