Denuncian organizaciones persecución política y detención arbitraria de integrante del CIPOG-EZ
Policías estatales y ministeriales simularon prestar ayuda tras el incendio de la vivienda del defensor comunitario Sixto Mendoza para detenerlo sin orden de aprehensión; organizaciones sociales exigen su liberación y acusan al Gobierno estatal de criminalizar a la resistencia comunitaria en Chilapa
Yasmín García. Chilpancingo, 29 de septiembre 2026
Organizaciones sociales, entre ellas el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, denunciaron persecución política contra el integrante del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), Sixto Mendoza Limpia, detenido ayer por policías ministeriales y estatales que simularon acudir a ayudarlo después de que un incendio arrasó con su casa y sus pertenencias en la comunidad de Alcozacán, Chilapa.
“Lamentablemente, este 28 de septiembre su precaria vivienda quedó hecha cenizas. El incendio de su choza inició como a la una de la tarde. Sixto nada pudo hacer más que poner a salvo a sus niños y a su esposa; no asimilaba aún la desgracia que en unos minutos lo dejó sin techo”, narró Tlachinollan en un comunicado.
El incendio inició aproximadamente a la 1 de la tarde y fue alrededor de las 5 cuando ocho patrullas de las policías estatal y ministerial, con elementos fuertemente armados y encapuchados, simularon que iban a prestar auxilio a la familia de Sixto.
“Aprovecharon la oportunidad para detenerlo. En plena desgracia, los policías hicieron más cruento el sufrimiento de sus pequeños hijos y de su esposa”, explicaron las organizaciones.
De acuerdo con el relato de Rubelia, esposa de Sixto, los policías no llevaban ninguna orden de aprehensión y se lo llevaron a la fuerza.
“Les dije que lo liberaran, pero me empujaron, diciéndome ‘quítate, vieja’. Les dije que quería a mi esposo, pero no me dejaron verlo y se fueron corriendo. Me arrebataron el teléfono, pero me resistí y logré rescatarlo”, relató Rubelia a Tlachinollan.
La esposa del integrante del CIPOG-EZ denunció que los policías lo golpearon y se lo llevaron con rumbo desconocido; durante 17 horas no supo de su paradero.
El 29 de septiembre, Sixto llamó a su esposa; desde su detención no le habían dado agua ni alimento.
Las autoridades lo acusan del homicidio de Irineo Cotzin Morales, persona a la que asegura no conocer.
“Me están culpando del homicidio de una persona que se llama Irineo, pero no lo conozco y soy inocente. No soy asesino, soy defensor de la tierra y de la seguridad en la comunidad”, dijo en una llamada telefónica cuando habló con su esposa.
La audiencia de formulación de imputación empezó a las 9:30 de la mañana, donde se le da a conocer de qué se le acusa, quién lo denuncia y los testigos.
Las organizaciones que firmaron el comunicado son: el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, el Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes” (Red TDT) y el Centro Regional de Defensa de Derechos Humanos “José María Morelos y Pavón” (Centro Morelos).
Acusaron que el gobierno del estado se abalanza de nuevo contra un defensor comunitario, “criminalizándolo como si se tratara de un peligroso delincuente”.
Consideraron que la detención del defensor de la tierra en las comunidades de la Montaña Baja en Chilapa obedece a que las autoridades pretenden desmantelar la organización comunitaria que los líderes y defensores del CIPOG-EZ han forjado dentro de sus comunidades, adheridas a la policía comunitaria de la CRAC-PF, que están asediadas por el crimen organizado.
Mañana, integrantes del CIPOG-EZ marcharán en Alcozacán para exigir la libertad de Mendoza Limpia.
