Alma Karina: disciplina y vocación en el Ejército Mexicano
La subteniente auxiliar química bióloga ha construido su carrera en el Ejército con esfuerzo y dedicación. Desde su ingreso en 2018 superó retos en un ámbito donde las mujeres ganaron más presencia en los últimos años
Itzel Urieta. Chilpancingo, 23 de marzo 2025.
Alma Karina Estrada Castro estudió la licenciatura en químico farmacéutico biólogo en la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), actualmente es subteniente auxiliar química bióloga en el Hospital Militar en Chilpancingo.
Ingresó al Hospital Militar el 1 de febrero del 2018, como soldado auxiliar asistente laboratorista, cargo en el que estuvo dos años. Después, Alma acudió a una reclasificación y obtuvo el cargo de subteniente auxiliar química bióloga.
Alma es responsable del almacén de insumos y responsable sanitario, en el área de farmacia del Hospital Militar, su trabajo consiste en que los aspectos legales y sanitarios estén en orden, como responsable del almacén de insumos, su trabajo es que las salas del hospital estén abastecidas, además de dar atención a los pacientes que acuden por su medicamento.
Alma Karina es la primera militar en su familia, después de que ella entró al Ejército Mexicano, algunos de sus sobrinos lo hicieron.
Alma Karina es parte de las mujeres que conforman el Ejército Mexicano, sostuvo que en los últimos años aumentó la participación de las mujeres en diversos cargos.
“Antes había más mujeres por ejemplo, en enfermería, en el 2021 se dio el ingreso a las mujeres en el servicio de las armas, antes no había mujeres. Mucho antes ya había participación de las mujeres como zarpadoras y en artillería”, dijo Alma Karina.
En su caso, reconoció que llegar a su puesto fue complicado porque en su cargo no se pide una “cuota” de mujeres, la convocatoria sale en general y participan ambos sexos.
“El procedimiento es en general, tanto para hombres y mujeres. Cuando aparece una convocatoria para reclasificación, te dan un temario, es cosa de estudiar y prepararte, te hace evaluación física y médica”, explicó Alma Karina.
Consideró que es afortunada, ya que su trabajo le permite convivir con su familia diario, entra entre las 6 y 7 de la mañana y sale entre las 3 y 4 de la tarde, excepto cuando se queda de servicio, que consta en estar todo el día en el hospital.
“Si exige algunos sacrificios a veces algunas comisiones que tienes que salir fuera de plaza te puede mandar a cualquier parte del país”, mencionó.
Para Alma Karina, la mayor satisfacción de su trabajo es el impacto que tiene en las personas.
“Cuando un paciente te agradece por haber conseguido su medicamento, esa es nuestra mayor recompensa”, expresó.
Su meta es continuar su preparación y alcanzar el grado máximo en su especialidad, además de convertirse en un ejemplo para sus compañeros y compañeras.
A quienes desean ingresar al Ejército, especialmente a las mujeres, aseguró que el “Ejército es muy noble. Exige disciplina, pero también te da muchas oportunidades. Todo depende de hasta dónde quieras llegar.”