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Impulsan biólogos proyecto para moniterar y conservar al conejo de Omiltemi

La organización Wild Felids Conservation, respaldada por instituciones académicas y financiamiento privado, arranca un plan de monitoreo y restauración de hábitat para proteger a esta especie microendémica de Guerrero, la cual se creía extinta hasta su redescubrimiento en 2023


Itzel Urieta. Chilpancingo, 24 de mayo 2026

El representante de la organización civil Wild Felids Conservation, Fernando Ruiz Gutiérrez, informó que la organización iniciará un proyecto de monitoreo y conservación del conejo de Omiltemi, una especie microendémica del estado.

En conferencia de prensa, el biólogo explicó que el proyecto será financiado por Farmacias Similares a través de la organización Simiplaneta.

Para lograr el financiamiento, presentaron el proyecto a Simiplaneta, donde expertos lo evaluaron y eligieron.

El financiamiento permitirá desarrollar, durante dos años, estudios de investigación sobre la especie mediante el uso de fototrampeo, en coordinación con Itzeni A. C., la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Lerma y el Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Los trabajos se realizarán en distintas zonas, principalmente en áreas de los municipios de Atoyac de Álvarez, Tecpan de Galeana, Coyuca de Benítez, Chilpancingo y Leonardo Bravo, donde previamente ya se han registrado ejemplares de esta especie.

“La especie estaba considerada extinta en el medio natural porque tenía mucho tiempo que no se le había registrado; la especie fue registrada por allá de 1904 por investigadores de Estados Unidos, solo se conocían de esta especie algunos ejemplares en piel… fue hasta 2023 que empezamos a tener algunos registros aquí en la Sierra de Chilpancingo, donde ya teníamos fotografías”, dijo Ruiz Gutiérrez.

El objetivo del proyecto es generar información básica sobre el conejo de Omiltemi, conocer en qué zonas existe una mayor población, cuáles son las condiciones de su hábitat y las amenazas que enfrenta para sobrevivir.

Además de la investigación científica, el proyecto contempla acciones de sensibilización comunitaria sobre la importancia de proteger la especie, así como actividades de restauración y conservación del hábitat en alrededor de 9 mil hectáreas de ejidos y comunidades.

Entre las medidas previstas se encuentran la realización de guardarrayas para prevenir incendios y la reforestación de áreas afectadas.

De acuerdo con Ruiz Gutiérrez, la especie es microendémica porque solo habita en un espacio pequeño de unos 500 kilómetros cuadrados, entre la Sierra de Chilpancingo y Atoyac, y no se encuentra en “ningún otro lugar del planeta”.

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