Enfrentamiento en Quechultenango deja dos fallecidos, heridos y patrullas incendiadas
La retención de 29 agentes estatales y federales por pobladores durante varias horas desató bloqueos, vehículos incendiados y el saldo preliminar de dos personas sin vida en la cabecera municipal de Quechultenango
Leopoldo Calderón. Quechultenango,17 de septiembre 2026
Una jornada de violencia y tensión entre pobladores y fuerzas de seguridad dejó un saldo preliminar de dos personas sin vida, varias heridas, vehículos oficiales vandalizados, una patrulla incendiada y 29 elementos de corporaciones estatales y federales retenidos durante varias horas en la cabecera municipal de Quechultenango.
Los hechos comenzaron alrededor del mediodía en la zona del llamado Circuito Río Azul, que comunica a Chilpancingo con Petaquillas, Mochitlán y Quechultenango, cuando elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la Policía Estatal desplegaron un operativo en la zona.
De acuerdo con fuentes de seguridad, durante la jornada, el avance de las corporaciones fue bloqueado por pobladores en distintos puntos, principalmente sobre la carretera Mochitlán-Quechultenango, donde atravesaron camiones de carga, maquinaria pesada y unidades del transporte público para impedir el paso de los uniformados.
En la comunidad de Zacatzonapa, municipio de Tixtla, también se registraron movilizaciones y bloqueos. Posteriormente, la tensión se extendió hacia Quechultenango, donde los pobladores se concentraron en los accesos a la cabecera municipal.
Algunos de los inconformes portaban palos, tubos y machetes, mientras que las fuerzas de seguridad intentaban avanzar hacia la población.
Durante la confrontation, varias unidades del transporte público resultaron dañadas. Reportes de la zona señalaron que entre seis y siete Urvans de la ruta del Circuito Río Azul presentaban múltiples impactos de proyectil de arma de fuego.
La situación se agravó cuando los pobladores llegaron hasta el Gimnasio Municipal de Quechultenango, donde se encontraban agentes que conforman la Base de Operaciones Interinstitucionales (BOI).
Ahí, una patrulla de la Policía Estatal fue incendiada, mientras que otras unidades oficiales fueron vandalizadas.
Como consecuencia de la confrontación, reportes preliminares señalaron que al menos ocho civiles resultaron heridos y dos personas habrían muerto por disparos de arma de fuego.
En el Hospital de Chilapa fueron atendidos dos hombres originarios de Quechultenango: Lorenzo, de 47 años de edad, y José, de 63, quienes llegaron con lesiones relacionadas con los hechos.
Mientras tanto, en Chilpancingo, un hombre baleado fue ingresado sin signos vitales al Hospital Privado del Sur. Posteriormente, sus familiares trasladaron el cadáver hasta su domicilio.
Hasta el cierre de esta información, las autoridades no habían confirmado oficialmente el número de personas fallecidas ni establecido públicamente las circunstancias en que ocurrieron los disparos.
Durante un diálogo con un mando militar, los pobladores manifestaron su rechazo a la presencia de las corporaciones y denunciaron presuntos abusos cometidos durante operativos anteriores, entre ellos supuestos robos y extorsiones.
Más tarde, el presidente municipal de Quechultenango, David Astudillo Morales, sostuvo una reunión con autoridades estatales y mandos de las fuerzas de seguridad. El alcalde afirmó que los 29 elementos se encontraban bien y que no habían sido golpeados.
También señaló que las corporaciones llevaban aproximadamente dos años instaladas en el municipio y que, hasta antes de estos acontecimientos, habían mantenido comunicación y coordinación con el Ayuntamiento.
El subsecretario de Desarrollo Político y Social del Gobierno de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, afirmó que la presencia de las fuerzas de seguridad correspondía a un recorrido de rutina y que los presidentes municipales de Mochitlán y Quechultenango tenían conocimiento del mismo.
Sin embargo, versiones de fuentes de seguridad indicaron que el operativo estaría relacionado con acciones contra policías municipales y con investigaciones de seguridad en la región.
La movilización también fue vinculada con el asesinato de un elemento de la Guardia Nacional cuyo cuerpo fue localizado el pasado 5 de septiembre en el municipio de Juan R. Escudero.
Después de varias horas de tensión, decenas de elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la Policía Estatal ingresaron a la cabecera municipal con vehículos blindados, mientras un helicóptero sobrevolaba la zona.
Como consecuencia de la situación de violencia registrada durante la jornada, transportistas anunciaron la suspensión del servicio para este viernes en la ruta Chilapa-Chilpancingo, así como en las rutas que circulan por el Circuito Río Azul.
La medida afectará los recorridos que comunican a Chilapa, Tixtla, Chilpancingo, Mochitlán y Quechultenango, ante las condiciones de inseguridad y tensión que prevalecen en la zona.
La carretera Mochitlán-Quechultenango y otros puntos de la región permanecían bajo vigilancia de corporaciones policíacas de los tres órdenes de gobierno.
