El costoso fracaso de la modernización del Congreso de Guerrero
Pese a la inversión millonaria realizada en 2018 para modernizar el recinto legislativo, las fallas técnicas y la falta de infraestructura mantienen el equipo guardado o inoperante. Desde el sistema de votación que nadie sabe usar hasta plataformas de discapacidad que fallan
Itzel Urieta. Chilpancingo, 18 de marzo 2026
El sistema electrónico instalado en el pleno del Congreso del Estado para registrar asistencia y votaciones de los diputados tuvo un costo de 7 millones 100 mil pesos, pero actualmente está en desuso, a pesar de que fue presentado en 2018 como parte de un proceso de modernización del Poder Legislativo.
El sistema incluía dos macropantallas, 46 tabletas, lectores de huella, micrófonos, un servidor, cámaras para grabación y transmisión de sesiones y un software especializado, con el objetivo de facilitar las labores legislativas y transparentar el voto de las y los diputados.
La adquisición fue anunciada en noviembre de 2018 por el entonces presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, quien informó que el Congreso lanzó una licitación pública nacional el 24 de ese mes y que el fallo se emitió el 11 de diciembre por un monto de 7.1 millones de pesos.
Tras la salida de Sandoval Ballesteros del Congreso para asumir el cargo de delegado del Bienestar en el estado, su lugar al frente de la Jucopo fue ocupado por Antonio Helguera Jiménez, quien concretó la compra e instalación del sistema en el salón de sesiones.
De acuerdo con la información legislativa, el tablero electrónico y los dispositivos complementarios se utilizaron solo en un par de ocasiones, ya que los diputados tuvieron dificultades para operar el sistema, por lo que la Mesa Directiva continuó contando las votaciones de manera tradicional.
Actualmente, durante las sesiones los legisladores realizan el pase de lista desde sus curules y la votación se registra de forma manual, mientras que las pantallas instaladas en el pleno se utilizan principalmente para proyectar el logotipo del Congreso o la lista de diputados presentes.
Las tabletas y los lectores de huella fueron retirados del salón de sesiones después de que se reportaran amenazas de protestas de maestros y estudiantes, por lo que permanecen resguardados sin uso.
Fuentes legislativas señalaron que uno de los problemas para operar el sistema fue la falta de infraestructura tecnológica y de conectividad a internet en el recinto parlamentario.
Otro de los equipos instalados en el Congreso que tampoco se utiliza actualmente es una plataforma automática para personas usuarias de silla de ruedas, colocada en agosto de 2022 para facilitar el acceso a la tribuna.
El dispositivo fue anunciado como parte de adecuaciones para garantizar la accesibilidad en el salón de plenos, pero solo se utilizó una vez por la diputada del PRD, Elzy Camacho Pineda y presentó dificultades para su funcionamiento, tardaron alrededor de 40 minutos en lograr que funcionara.
En la actual legislatura, el diputado morenista Juan Valenzo Villanueva, quien utiliza silla de ruedas, baja a tribuna mediante las rampas físicas del recinto. Del costo de esta plataforma no se ha informado públicamente.
La semana pasada, el diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Jhobanny Jiménez Mendoza, presentó un exhorto para que la Jucopo integre una comisión que investigue la adquisición y posibles daños al erario público que ocasionó la compra.
