Doña Juanita: más de 50 años de pan tradicional en Chilapa
Elaborados a mano y horneados con leña, los emblemáticos muñequitos rojas preservan la identidad artesanal de Chilapa durante las festividades del Día de Muertos
Jesús Rojas. Chilapa, 23 de octubre 2026
Muñequitos de gallos, ángeles, pavorreales y venaditos elaborados con masa de pan y decorados a mano forman parte de la tradición que, desde hace más de 50 años, distingue la temporada de Día de Muertos en la ciudad de Chilapa.
En la panadería Doña Juanita, Maribel Matías continúa con la elaboración de estas figuras tradicionales, un oficio que aprendió de su esposo, Francisco Jaimes, y que representa una herencia familiar transmitida por sus suegros, doña Juanita y don Filadelfo.
Aunque actualmente continúa el trabajo sin su esposo, Maribel mantiene viva esta costumbre que cada año cobra fuerza durante las semanas previas al Día de Muertos, cuando las familias buscan pan para colocar en sus ofrendas.
La elaboración comienza aproximadamente dos semanas antes de la celebración. Cada figura se prepara artesanalmente y se pinta a mano con una mezcla de harina y agua, conservando el característico color rojo que identifica a los muñequitos de esta panadería.
El trabajo requiere largas jornadas. Por las tardes, Maribel dedica varias horas a pintar las piezas, mientras que, durante los días de mayor producción, las labores de horneado comienzan desde las cuatro o cuatro y media de la mañana y pueden prolongarse hasta el mediodía o la una de la tarde.
Uno de los elementos que distingue a esta panadería es su horno tradicional de barro y ladrillo, alimentado con leña, una técnica que la familia conserva pese a las exigencias de mantenimiento y trabajo que implica.
Para Maribel, cocinar el pan de esta manera es parte de la identidad del oficio, pues considera que el horno de leña le proporciona un sabor especial, diferente al de los panes elaborados en hornos de gas.
Los muñequitos, que se venden en una sola medida a 10 pesos cada uno, son uno de los productos más buscados durante esta temporada. Sin embargo, la oferta de la panadería incluye otras figuras y variedades, como conchas de cocoa, pan de cajeta, hojaldras, pan de cuerda, camarones, amargosas y bolillos de clara, entre otros.
La producción no se limita a la venta en el establecimiento. Maribel también acude al mercado de Chilapa con canastas de pan para ofrecer sus productos a los consumidores. Además, el sabor de sus piezas ha llegado a clientes de Chilpancingo, Iguala, Acapulco, Morelos y la Ciudad de México, e incluso a personas que radican en Estados Unidos.
Con el apoyo de su hijo y su hermano, ha incorporado nuevas ideas a la producción de pan, sin dejar de lado las recetas y técnicas tradicionales.
Durante estos días, la panadería amplía sus horarios para atender a quienes buscan el pan destinado a las ofrendas. Las jornadas de venta pueden extenderse hasta las diez de la noche y, en ocasiones, incluso más tarde.
Por ello, invita a habitantes y visitantes a acercarse a las panaderías tradicionales y conocer el trabajo artesanal que hay detrás de cada pieza, especialmente durante esta celebración de Día de Muertos.
