Concentra Guerrero el 3.4% del desplazamiento forzado interno en México
La diputada por MC, Erika Lührs Cortes, propuso exhortar a las autoridades federales, estatales y municipales a visibilizar los datos de la Encuesta Intercensal 2025 del Inegi y diseñar políticas públicas de atención integral. Destaca que la inseguridad y los desastres naturales han obligado a miles de familias guerrerenses a abandonar sus hogares
Yasmín García. Chilpancingo, 6 de septiembre 2026
Foto: Óscar Guerrero
Guerrero registró el 3.4 por ciento de la población involucrada a nivel nacional en situaciones de desplazamiento forzado interno, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Hoy en el Congreso local fue presentado un exhorto al gobierno federal, estatal y municipal para reconocer estos datos.
Por primera vez, el Inegi incorporó el desplazamiento forzado interno como uno de los fenómenos objeto de medición en la Encuesta Intercensal 2025, publicada en septiembre del año pasado.
Los resultados arrojaron que, a nivel nacional, entre octubre de 2020 y octubre de 2025, aproximadamente 510 mil hogares tenían al menos una persona que tuvo que cambiar su lugar de residencia debido a la violencia o la inseguridad, lo que representa alrededor de 1.6 millones de personas.
En ese contexto, la diputada local por Movimiento Ciudadano (MC), Erika Lorena Lührs Cortés, presentó el exhorto a los tres niveles de gobierno para que reconozcan los datos y el fenómeno, establezcan prioridades y diseñen políticas públicas.
“Guerrero enfrenta desde hace años una realidad compleja de desplazamiento de personas y familias que, por distintas circunstancias, se han visto obligadas a abandonar el lugar donde viven. En algunos casos, por violencia o inseguridad. En otros, por fenómenos naturales, desastres o circunstancias que hacen imposible permanecer en su lugar de residencia”, manifestó en tribuna.
La legisladora local lamentó que desplazarse no significa solamente cambiar de domicilio, sino que, muchas veces, es perder una vivienda, un patrimonio, un empleo, una fuente de ingresos, el acceso cotidiano a servicios de salud o educación y, también, romper vínculos familiares y comunitarios que se construyeron durante años.
“Necesitamos saber quiénes son las personas desplazadas, de dónde fueron desplazadas, dónde se encuentran actualmente, por qué tuvieron que salir y qué necesitan para recuperar su vida. Necesitamos políticas públicas que contemplen atención humanitaria, salud, educación, vivienda, protección de grupos en situación de vulnerabilidad, recuperación del patrimonio y de los medios de subsistencia”, manifestó la diputada emecista.
De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025, en alrededor de 152 mil hogares al menos una persona cambió de residencia por desastres naturales o de origen humano, involucrando a unas 486 mil personas.
Lührs Cortés precisó que, además de la violencia, varios guerrerenses han sido desplazados por fenómenos meteorológicos como los huracanes “Otis” y “John”, que provocaron graves daños y movimientos de población. El punto de acuerdo fue turnado a la Comisión de Derechos Humanos del Congreso local para su análisis y discusión.
