A 10 años del crimen de Adela Rivas, exigen al IMSS dejar atrás el silencio y reconocer su labor
Familiares y colectivos tomaron simbólicamente instalaciones del Instituto y demandaron justicia integral; cuestionan que la institución niegue la relación del asesinato con la investigación de medicamentos controlados
Redacción. Acapulco, 22 de septiembre 2026
A diez años de la desaparición y el asesinato de la doctora Adela Rivas Obé, familiares y colectivos realizaron una toma simbólica de las instalaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Acapulco para exigir que la institución deje atrás lo que calificaron como una postura de silencio y reconozca públicamente la labor que desempeñaba la médica al momento de su desaparición.
Bolívar Darío Rojas Rivas, hijo de la doctora e integrante del Comité de Justicia por Adela Rivas, acompañado por Socorro Gil Guzmán, presidenta del colectivo Memoria, Verdad y Justicia, sostuvo que el crimen de su madre no puede reducirse a la sentencia contra una sola persona. Afirmó que todavía existen pendientes relacionados con el contexto en que ocurrió la desaparición, la investigación de medicamentos controlados y la actuación institucional del IMSS.
De acuerdo con el familiar, Rivas Obé tenía 25 años de servicio en el IMSS y fue instruida para investigar un presunto robo de medicamentos controlados en la unidad de Petacalco, municipio de La Unión. Posteriormente, desapareció y fue asesinada.
Rojas Rivas cuestionó que, después de los hechos, el entonces delegado del IMSS, Reyes Betancourt Linares, negara públicamente tanto la existencia del robo de medicamentos como la relación de esa investigación con la desaparición de la doctora.
“Fue el mismo delegado quien le ordenó investigar el robo de medicamentos”, afirmó.
El hijo de la víctima señaló que esa postura institucional se ha mantenido durante una década y que incluso ha sido utilizada, según dijo, por la defensa del sentenciado para cuestionar que el crimen estuviera relacionado con la investigación realizada por la médica.
Aunque existe una sentencia firme contra el encargado de la farmacia de Petacalco, a quien se responsabilizó de los hechos, la familia considera que se trata de una justicia a medias, debido a que el caso no fue clasificado como feminicidio ni tortura y, además, permanece como una exigencia central esclarecer y reconocer el presunto robo de medicamentos que, sostienen, dio origen a la investigación de Rivas Obé.
El reclamo adquirió un nuevo componente, señaló Rojas Rivas, luego de que una actual representante del IMSS reconociera recientemente la existencia de problemas relacionados con medicamentos en la región de la Costa Grande.
“Diez años después, la propia delegada lo está reconociendo; entonces, ¿de qué se trata este juego que está haciendo el IMSS?”, cuestionó.
Ante ello, los familiares demandaron una reparación que vaya más allá del ámbito judicial. Exigieron que el IMSS reconozca a Adela Rivas Obé como una trabajadora que, en cumplimiento de sus funciones, investigaba el manejo de medicamentos adquiridos con recursos públicos.
Entre sus peticiones se encuentra la colocación de una placa conmemorativa en el edificio donde, aseguran, recibió la instrucción para investigar el presunto robo, así como la creación de un mural en su memoria en el área de Tococirugía de la unidad Vicente Guerrero, en Acapulco, donde también prestó sus servicios.
Para la familia, estas acciones representan parte de una exigencia de justicia integral y buscan impedir que el paso del tiempo borre la memoria de la doctora y el contexto institucional en el que ocurrió su desaparición.
“Lo que queremos es que su memoria no sea olvidada ni sea tapada por esta corrupción que todavía sigue imperando en el IMSS”, expresó Rojas Rivas.
La representante del colectivo Memoria, Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, confirmó que colocarían 50 fichas de búsqueda tanto en las inmediaciones de la clínica 9 del IMSS como de la delegación de Guerrero, por lo que hizo un llamado a las autoridades para que no las retiraran y respetaran las fotografías.
Mencionó que estas fichas serán colocadas en espacios públicos, tal como lo han realizado en el Zócalo y en el malecón del puerto.
