No hay vínculos de la población con el crimen cuando hay sometimiento, responde Sacerdote a Sheinbaum
El activista Filiberto Velázquez urgió la instalación de una Mesa Regional de Paz tras las declaraciones de la presidenta de la República y advirtió que sería un grave error asumir que comunidades enteras forman parte de las estructuras delictivas.
Yasmín García. Chilpancingo, 18 de septiembre 2026
Foto: Óscar Guerrero / Archivo
El director del Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de la Violencia “Minerva Bello”, Filiberto Velázquez Florencio, respondió a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, que los vínculos entre grupos criminales y población no existen cuando son coaccionados y los territorios dominados mediante amenazas, pobreza, miedo y abandono institucional.
“El reconocimiento de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre los vínculos entre grupos criminales y sectores de la población en Guerrero debe convertirse en acciones concretas”, escribió en su perfil de Facebook.
El sacerdote y activista aseguró que sería un grave error concluir que comunidades enteras forman parte del crimen organizado.
Propuso instalar urgentemente una Mesa Regional de Paz y Recuperación del Territorio para Quechultenango, Mochitlán, Chilapa y la Montaña Baja, “con participación de autoridades federales, estatales y municipales; víctimas, representantes comunitarios legítimos, iglesias, organizaciones civiles y observadores de derechos humanos”.
Velázquez Florencio precisó que la Mesa debe tener compromisos verificables: proteger a las familias amenazadas y desplazadas; diferenciar a la población sometida de quienes dirigen y operan las estructuras criminales; investigar las redes financieras, políticas y las posibles complicidades institucionales; crear mecanismos seguros y confidenciales de denuncia; además de impulsar programas de desarme y alternativas para jóvenes reclutados, sin impunidad para quienes hayan cometido delitos graves.
Otro de los objetivos es que se garantice la presencia permanente del Estado mediante justicia, salud, educación, caminos y oportunidades, no solamente mediante operativos armados.
“La paz no consiste en abandonar las comunidades al crimen ni en tratarlas como territorio enemigo. Consiste en recuperar la libertad de sus habitantes, hacer justicia y reconstruir el tejido social”.
El defensor de los derechos humanos afirmó que Quechultenango, donde ayer ocurrió un enfrentamiento entre pobladores y corporaciones de seguridad, no es solamente un lugar señalado como bastión de un grupo criminal, sino que también es una comunidad integrada por miles de personas con derechos y dignidad.
“Al crimen se le debe combatir, pero a la población se le debe proteger”.
Sheinbaum Pardo declaró esta mañana que en Guerrero la población mantiene vínculos con el crimen organizado.
