Por incremento de la temperatura, se anticipa la floración del roble rosa en Chilpancingo
El roble rosa cumple una función ambiental relevante, ya que es una especie utilizada en procesos de restauración ecológica, germina con rapidez, es tolerante a incendios y plagas como las termitas y, contribuye a la protección del suelo al reducir la erosión mediante la hojarasca que produce
Itzel Urieta. Chilpancingo, 28 de enero 2026
La floración anticipada del roble rosa en Chilpancingo podría estar relacionada principalmente con el incremento de la temperatura, de acuerdo con el biólogo Javier González Almazán.
Su nombre científico es Tabebuia rosea, es nativa de México y está distribuida en al menos 15 estados del país.
Es normal ver su floración en febrero, este año se adelantó por un mes.
González Almazán explicó que, existen al menos tres factores que pueden detonar este fenómeno.
El primero es el cambio en las condiciones climáticas, particularmente el aumento del calor, ya que en estados como Yucatán se tienen reportes de floración del roble rosa desde el mes de enero, un periodo que no es habitual para esta especie.
Otro factor que puede influir es el estrés hídrico, es decir, la falta de riego durante un periodo prolongado, lo que algunas plantas interpretan como una señal de sobrevivencia y las lleva a florecer de manera anticipada. Un tercer elemento es la poda, ya que en ciertos casos el roble rosa puede responder a este tipo de intervención con una floración de emergencia.
“Yo le apunto más al clima por que incluso ya se empieza a sentir más calor”, dijo el biólogo. Esto coincide con el adelanto en el ciclo de floración del roble rosa.
La madera del roble rosa tiene diversos usos, principalmente en la elaboración de instrumentos musicales, mangos para herramientas agrícolas, así como en la fabricación de gabinetes, postes interiores, leña y carbón. A ello se suman aplicaciones en la medicina tradicional, donde se aprovechan principalmente sus hojas y corteza.
Sobre estos usos, González Almazán detalló que “la infusión de las hojas se usó como febrífugo y la corteza cocida para diabetes, paludismo y tifoidea. Y en apicultura por ser una flor melífera”.
Estas características también hacen del roble rosa una especie de interés para la producción de miel.
Entre los meses de marzo y junio, el árbol pierde su follaje como parte de una estrategia para conservar agua y concentrar su energía en la floración, la cual ocurre de febrero a junio. Durante este periodo, las flores rosadas se vuelven visibles a grandes distancias, atrayendo polinizadores y embelleciendo el paisaje urbano.
El roble rosa también cumple una función ambiental relevante, ya que es una especie utilizada en procesos de restauración ecológica, germina con rapidez, es tolerante a incendios y plagas como las termitas y, contribuye a la protección del suelo al reducir la erosión mediante la hojarasca que produce.
