Cumple niño autista sueña de ser médico militar por un día
César Fermín García, de 10 años de edad, recorrió las áreas de urgencias y odontología del Hospital Militar Regional de Chilpancingo. Personal médico le explicó algunas de las tareas y el material que utilizan en la atención de pacientes
Itzel Urieta. Chilpancingo, 6 de marzo 2026
El niño César Fermín García Ávila cumplió su sueño de ser médico militar por un día en el Hospital Militar Regional de Chilpancingo.
La iniciativa es impulsada por la Secretaría de la Defensa Nacional, que busca acercar a niñas y niños a la labor de las fuerzas armadas y permitirles vivir de manera simbólica la experiencia de formar parte del Ejército.
César Fermín tiene 10 años y tiene el diagnóstico de autismo. Estudia en el Centro de Atención Múltiple (CAM) de Chilpancingo.
El acto consistió en una ceremonia, donde el director del Hospital Militar, Óscar Benavides Aguilar, entregó un reconocimiento y un regalo a César Fermín.
Benavides Aguilar destacó que esta actividad representa una distinción para los menores que participan y una oportunidad para que puedan cumplir un sueño, al conocer de cerca el trabajo que realizan los médicos militares.
Señaló que en la vida pueden presentarse diversos obstáculos, pero que la voluntad, la dedicación y el apoyo de la familia pueden marcar la diferencia para alcanzar las metas.
Después de la ceremonia, César Fermín recorrió las áreas de urgencias y odontología del Hospital.
En esas áreas, le adaptaron un consultorio para la actividad, donde personal médico le explicó algunas de las tareas que realizan dentro del hospital militar y le mostraron parte del equipo que utilizan en la atención de pacientes.
La madre César, Miriam Cristy Ávila, agradeció al personal militar por la experiencia brindada a su hijo.
“Como es un niño autista, él no habla, pero espero que esto quede grabado y que lo recuerde siempre. Agradezco mucho este espacio que le dieron a mi hijo. Me gustó todo”, expresó.
El padre de César también agradeció al personal militar por la experiencia y señaló que merecen “admiración y respeto” por el trabajo que realizan diariamente, incluso, arriesgando su vida en el cumplimiento de sus funciones.
Para la familia de César Fermín la experiencia representó un momento especial que esperan quede como un recuerdo significativo en la vida de su hijo.
