Condenan sobrevivientes de guerra sucia y familiares de desaparecidos y asesinados homenaje a Figueroa
“En Guerrero se vive una situación casi igual a la de 1960; hay desaparecidos, asesinatos, masacres y eso que dicen que gobierna la izquierda”, dijo Diana Itzel Hernández en el mitin para recordar a los caídos del sesenta
Jesús Guerrero. Chilpancingo, 30 de diciembre 2025
En dos actos por separado para conmemorar el 65 aniversario de la masacre de 19 ciudadanos a manos del Ejército en Chilpancingo, ex guerrilleros y sobrevivientes de la llamada guerra sucia condenaron el homenaje que le realizó el gobierno del estado al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, uno de los principales perpetradores de las desapariciones de campesinos y estudiantes universitarios durante su mandato constitucional.
Durante la mañana en el patio del edificio de las preparatorias 1 y 9 de la Universidad Autónoma de Guerrero (UaGro) se realizó un homenaje a los 19 civiles asesinados por los militares el 30 de diciembre de 1960 y que participaban en el movimiento para exigir la autonomía universitaria y demandas de carácter académico.
En este evento que encabezó Javier Saldaña Almazán quien cumple su cuarto período como rector de la Uagro se les hizo un reconocimiento a los guerrilleros Lucio Cabañas, Genaro Vázquez y a otros que aún sobreviven.
Durante el acto oficial algunos oradores hicieron reclamos al gobierno del estado por haberle organizado un homenaje a Figueroa Figueroa el pasado 9 de noviembre.
Micaela Cabañas Ayala, hija del extinto guerrillero Lucio Cabañas, demandó una disculpa pública por ese tributo a Figueroa por parte del gobierno estatal y la destitución de la titular de la Secretaría de Cultura, Aída Melina Martínez Rebolledo.
Cuando el secretario de Educación del gobierno estatal, Ricardo Castillo Peña, intervino en representación de la gobernadora Evelyn Salgado, se escuchó el grito de Diana Itzel Hernández, hija del asesinado ex diputado y ex líder del PRD, Bernardo Ranferi Hernández Acevedo.
¿Y la disculpa pública?, gritó Diana Itzel.
“Fuera Aída, fuera Aída”, se escucharon los gritos de muchos de los asistentes.
El funcionario guardó silencio y se dirigió a su lugar donde estaba sentado.
“Los agravios se van a reparar cuando haya llegado por fin la justicia integral que todos requieren; cuando se sepa del paradero de los desaparecidos y se enjuicie a los perpetradores y haya justicia para los masacrados”, dijo Micaela Cabañas.
“También habrá justicia cuando el gobierno ya no realice homenajes a perpetradores y cuando haya una disculpa pública por ese agravio que cometió el gobierno”, dijo Micaela.
Durante el acto oficial, Micaela Cabañas recibió un reconocimiento por la lucha de su padre Lucio Cabañas de manos del rector Javier Saldaña.
También recibieron reconocimientos Genaro Vázquez Solís, hijo del extinto guerrillero, Genaro Vázquez Rojas y ex guerrilleros sobrevivientes, Arturo Miranda, Alejandra Cárdenas, Nicomedes Fuentes, los hermanos José Bracho e Ismael Bracho, entre otros.
El ex combatiente del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), Efrén Cortés Chávez, quien también recibió un reconocimiento, dijo que nadie debe de manchar la imagen de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, porque “fueron dos guías revolucionarios que querían un cambio social en Guerrero y en el país”.
Cortés Chávez quien sobrevivió de la masacre de El Charco, del municipio de Ayutla en 1997, le pareció atinada la idea de Javier Saldaña de reconocer la lucha de los luchadores sociales pero expuso que en la Uagro debe de ser del pueblo y “no un patrimonio de un solo grupo político”, en referencia al rector quien desde hace más de una década tiene bajo su control la máxima casa de estudios.
En su intervención, Genaro Vázquez Solís, aseguró que hace más de 60 años el pueblo de Guerrero fue pionero en querer luchar por el poder y construyó la Asociación Cívica Revolucionaria (la ACNR que fundó Genaro Vázquez) para estar en el gobierno por la vía electoral.
“Hoy algunos creen que la lucha por la democracia nació cuando apareció Morena y no, eso mucho más antes y eso fue gracias a muchos de los luchadores hoy tenemos muchas libertades de las que hoy gozamos”, dijo Genaro Vázquez.
Posteriormente en otro acto que se realizó en el monumento de los Caídos del 60 en la alameda Granados Maldonado, líderes de organizaciones sociales exigieron una disculpa pública por parte del gobierno estatal por el homenaje a Figueroa y la salida de Aída Melina Martínez de la Secretaría de Cultura.
En el acto participaron integrantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), la Asamblea Popular de Pueblos del Estado de Guerrero (APPG), el colectivo de madres de desaparecidos Justicia Verdad y Justicia de Acapulco, así como el grupo cultural La Tarántula Dormida.
Durante el evento se dio a conocer un audio de un sobreviviente de la masacre del 30 de diciembre de 1960 quien narra como carga a su madre en brazo luego de que ella es alcanzada por las balas que dispara el Ejército entre las calles Nicolás Catalán y Vicente Guerrero.
En estos hechos fueron asesinados oficialmente 19 civiles pero Cenobio, el sobreviviente de esa masacre, asegura que ese día contó que fueron 23 las personas masacradas por los militares entre las cuáles su madre.
Tras la masacre de 1960, el Congreso de la Unión destituyó al gobernador de Guerrero, el general Raúl Caballero Aburto.
Lucio Cabañas y Genaro Vázquez quienes participaron en el movimiento civil del 60 sufrieron persecución y ambos decidieron tomar las armas.
“En Guerrero se vive una situación casi igual a la de 1960; hay desaparecidos, asesinatos, masacres y eso que dicen que gobierna la izquierda”, dijo en el mitin Diana Itzel Hernández.
