GUERRERO

Civiles armados intentan impedir paso a madres buscadoras de Iguala en el norte del país

Integrantes del colectivo Madres Igualtecas reportaron agresiones en la carretera de Zacatecas a Coahuila e intimidaciones administrativas dentro de penales femeniles durante la jornada de búsqueda de Ivette Melissa Flores Román, desaparecida en 2012


Yasmín García. Chilpancingo, 29 de octubre 2026

Foto: Óscar Guerrero

Hombres armados intentaron impedir el paso a integrantes del colectivo Madres Igualtecas en la carretera Zacatecas-Torreón durante la jornada nacional de búsqueda por Ivette Melissa Flores Román, víctima de desaparición forzada en 2012 en Iguala.

La búsqueda fue de tres semanas y estuvo a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR) y de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNB).

Las madres buscadoras guerrerenses buscaron en el Centro de Reinserción Social Femenil, en donde recibieron malos tratos por parte del director; no obstante, el funcionario trató de impedirles el acceso para evitar que hablaran con las internas.

En entrevista telefónica, Sandra Luz Román Jaimes, madre de Ivette Melissa y representante del colectivo Madres Igualtecas, informó que la búsqueda se realizó en el Cereso femenil de Coahuila porque, en 2016, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos llevó una fotografía de su hija y una interna —que también es originaria de Iguala— la reconoció y dio información de que a Ivette se la llevaron a Saltillo (víctima de trata de personas).

“Ella dijo que primero estaban en Cuernavaca, pero se fueron a Saltillo; allá detienen a la muchacha y mi hija se queda sola. Yo doy esa información a la federación, fuimos, pero como ya eran tres meses después, ya no encontré rastros”, lamentó Sandra Luz Román.

Cuando las integrantes del colectivo se desplazaban por la carretera Zacatecas-Torreón, sicarios aventaron llantas en la vía para tratar de impedirles el paso.

“Nos aventaron llantas en la carretera para tratar de impedirnos el paso y, pues como dicen, ya casi no regresábamos. Gracias a Dios aquí estamos; a eso nos arriesgamos todos los días. A mí no me importa morir en la lucha porque estoy buscando a mi hija, mi vida está puesta”, manifestó la madre buscadora.

Las buscadoras guerrerenses también buscaron en el Cereso de Michoacán, en donde fueron amedrentadas y amenazadas por los directivos, quienes lanzaron advertencias como “las pueden matar ahí dentro”.

Otro de los puntos de búsqueda fue en la Costa Chica de Guerrero.

Román Jaimes ha obtenido información de que Ivette está viva, pero desafortunadamente es movida constantemente de lugar.

El colectivo tiene 163 carpetas federales y 80 estatales, es decir, 243 víctimas.

Ivette Melissa desapareció el 24 de octubre de 2012 en Iguala cuando tenía 19 años; fue sacada de su casa por un comando armado vinculado a las autoridades de aquel entonces.

La madre buscadora pidió a la población ser empática con los familiares de las víctimas, ya que nadie está exento de la desaparición forzada, además de solicitar que no retiren las fichas de búsqueda que colocan en espacios públicos.

El caso de Ivette cuenta con una Acción Urgente emitida por el Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que ordena al Estado mexicano su búsqueda inmediata y localización; en 2022 se dio un plazo de seis meses, pero el Estado no cumplió.

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