Desplaza crimen organizado a 50 familias de cinco comunidades en Zihuatanejo
Habitantes abandonan casas y campos tras negarse a sumarse a las filas de una organización criminal; acusan falta de ayuda y de refugio por parte de las autoridades municipales y estatales
Jesús Guerrero. Chilpancingo, 20 de octubre 2026
“Preferimos salirnos de nuestros pueblos antes de apoyar a esas personas que nos tienen amenazados”, relató un habitante de una de las cinco comunidades del municipio de Zihuatanejo de Azueta que viven asoladas por integrantes de una organización criminal.
De acuerdo con la versión de uno de los desplazados, desde hace 15 días las familias de las localidades de San Ignacio, Pie de la Cuesta, El Puentecito, El Mamey y La Vainilla se cansaron del acoso de los delincuentes y de la falta de apoyo de las autoridades de los tres niveles de gobierno.
En estas cinco comunidades de la sierra quedaron abandonadas las tierras de labor, las casas, los corrales del ganado y las huertas.
Uno de los desplazados, quien decidió irse con su familia fuera de Guerrero, contó que aproximadamente hace dos semanas se registró un ataque armado en el que murió a balazos un lugareño, y ese fue el detonante para que se salieran.
Sin embargo, días después, algunas familias decidieron regresar a sus pueblos porque recibieron el apoyo del Ejército y la Guardia Nacional; pero, al ver que este resguardo era insuficiente, definitivamente se salieron el pasado sábado 17 de octubre.
Contó que desde 2021 han sufrido las intimidaciones de un grupo criminal al que se le conoce como el “de las cuatro letras”.
Entre 2021 y 2023 fueron asesinados a balazos los lugareños Osvaldo Torres, vecino de Pie de la Cuesta; Reyné Quiroz, de la localidad de El Mamey, e Hilario Pacheco, de Cajones.
En 2023, en esta zona se desató una ola de violencia derivada de las amenazas de la organización criminal hacia los pobladores, a quienes desde esa fecha les exigen que les den su apoyo.
“Esa gente (de la organización criminal) llegaba a las comunidades para robarnos nuestros chivos y gallinas. No podíamos hacer nada porque pues nos amenazaban con hacernos daño”, refirió.
Pero el grupo criminal decidió recientemente exigirles a los pobladores que se sumen a las filas de su organización realizando actividades ilícitas.
“Querían que ahora los acompañáramos en todo lo que ellos hacen, pero pues les dijimos que no y aumentaron las amenazas, por lo que decidimos salirnos de nuestros pueblos sin el apoyo del gobierno”, dijo el desplazado.
Las familias de La Vainilla, San Ignacio, El Puentecito, El Mamey y Pie de la Cuesta sacaron sus pertenencias de sus casas y a bordo de camionetas se salieron de sus comunidades.
Ni la alcaldesa priista de Zihuatanejo, Lizette Tapia Castro, ni el gobierno estatal que encabeza la morenista Evelyn Salgado Pineda les dieron atención a las familias desplazadas.
“No nos apoyaron con despensas ni con un techo donde dormir, y por eso muchos preferimos irnos a vivir con algunos de nuestros familiares”, mencionó uno de los desplazados, quien pidió que se omitiera su nombre por miedo a sufrir alguna represalia.
Con el éxodo masivo de las familias de las cinco localidades, las escuelas de preescolar, primaria y secundaria quedaron cerradas.
“En las escuelas las clases eran intermitentes desde hace años porque los profesores no iban por lo mismo de la inseguridad”, relató.
Las familias —que son más de 50 en las cinco comunidades— podrían regresar siempre y cuando el gobierno les garantizara seguridad con la instalación permanente de una base militar en la zona.
“La Fiscalía General del Estado y las autoridades del gobierno estatal ya fueron a los pueblos, en donde recabaron toda la información, y vamos a ver si van a tomar medidas; pero yo lo dudo, porque desde 2021 ya estaban enterados de todo lo que nos pasaba y no hicieron nada”, aseveró el desplazado.
