Denuncia Tlachinollan abandono oficial e incomunicación en la Montaña tras paso de “Simón”
El Centro de Derechos Humanos de la Montaña afirmó que el balance del gobierno estatal omite severos daños en municipios indígenas como Cochoapa el Grande, donde la falta de caminos impide el acceso a la salud y agrava la exclusión histórica
Itzel Urieta. Chilpancingo, 12 de octubre 2026
El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan denunció que comunidades indígenas de la Montaña enfrentan afectaciones en carreteras, viviendas y servicios básicos por el paso del huracán “Simón”, además de la falta de atención de las autoridades para atender los daños.
En un recuento preliminar difundido por Tlachinollan, señaló que las lluvias provocaron deslaves, derrumbes, caída de árboles y postes de electricidad, así como caminos intransitables en municipios como Cochoapa el Grande, Metlatónoc, Acatepec, Malinaltepec, Tlacoapa y Santa Cruz del Rincón.
En las localidades de San Lucas, Tierra Blanquita y San Miguel Amoltepec, en Cochoapa el Grande, el desprendimiento de una parte de un cerro cubrió parte de la carretera que comunica con la cabecera municipal.
Los habitantes solicitaron apoyo a la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (CICAEG), pero, de acuerdo con el Centro, les respondieron que no contaban con una retroexcavadora.
Ante la falta de maquinaria, los pobladores cooperaron para contratar una máquina durante media hora, pero no lograron despejar el camino porque el cerro seguía desgajándose. Aunque consiguieron abrir parcialmente el paso, el sábado 10 de octubre volvió a bloquearse.
El centro de derechos humanos alertó que habitantes de San Miguel Amoltepec el Viejo y el Nuevo, Tierra Blanquita y San Lucas llevan 18 meses sin recibir visitas médicas.
“Para las personas enfermas es imposible que puedan ser atendidas en sus comunidades”, se lee en el comunicado. Tlachinollan mencionó que trasladarse a Tlapa resulta complicado por el costo del transporte y las condiciones de los caminos.
En el tramo de Cochoapa el Grande a Zitlaltepec y en la ruta hacia Huehuetepec, las lluvias provocaron nuevos deslaves. En el tramo Ojo de Luna-Zitlaltepec, más de 20 vehículos quedaron atascados desde el 9 de octubre por la acumulación de lodo.
En Acatepec, las carreteras de Mexcalapa y Mexcaltepec quedaron cubiertas de tierra. Tlachinollan enumeró afectaciones en El Coyul, La Concordia, El Coquillo, Quiahuitepec, La Palma, San Felipe, El Mezón Zapote, El Charquito, Ocote Amarillo, El Charco, San Pedro y Candelaria.
También reportó derrumbes en los caminos de Llano Maizal, Yerba Santa y Puerto Buena Vista, donde los habitantes intentaron retirar los obstáculos con herramientas manuales, sin lograr despejar algunos tramos. En Barranca Xoco, una cancha techada quedó cubierta por el lodo y la vegetación arrastrada por el agua.
El organismo agregó que Metlapilapa, municipio de Tlacoapa, permaneció incomunicada durante varios días hacia Ayutla de los Libres y Tlapa.
La brecha entre Totomixtlahuaca y Tenamazapa quedó sepultada, lo que dificultó el traslado de personas adultas mayores enfermas y mujeres embarazadas que requieren atención médica.
Tlachinollan cuestionó el balance preliminar de Protección Civil estatal, que hasta el 10 de octubre reportó nueve derrumbes en Tlacoapa, Santa Cruz del Rincón, Acatepec y Atlixtac, así como tres postes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) caídos en Malinaltepec y Santa Cruz del Rincón.
En Malinaltepec también se reportó una vivienda colapsada, dos con desprendimientos de techos de lámina y tres con daños por derrumbes de tierra.
Denunció que Cochoapa el Grande no fue incluido en ese recuento, pese a los deslaves registrados en sus comunidades.
“El recuento preliminar de los daños que hace el gobierno estatal no representa lo que sufren las comunidades indígenas en la Montaña”, afirmó Tlachinollan.
Sostuvo que las afectaciones del huracán agravaron los problemas de incomunicación que enfrentan los pueblos indígenas durante cada temporada de lluvias, debido a la falta de mantenimiento de las carreteras y a la insuficiencia de recursos para repararlas.
Tlachinollan agregó que el deterioro de los caminos también afecta las actividades agrícolas y pone en riesgo el acceso de las comunidades a servicios esenciales.
El organismo advirtió que los daños en las parcelas y las viviendas se suman a las condiciones de pobreza y exclusión que enfrentan los pueblos de la Montaña.
