GUERRERO

Emite CNDH recomendación por violencia obstétrica tras muerte de un bebé en Hospital General de Ometepec

Una paciente ingresó al hospital la tarde del 4 de julio de 2025 por dolores relacionados con su embarazo y ante la falta de especialistas, la mujer tuvo un parto complicado; el menor nació grave, fue intubado, pero murió en los cuneros. Pide el organismo que el IMSS-Bienestar repare integralmente el daño ocasionado y brinde atención psicológica y tanatológica a la mujer y su familia


Itzel Urieta. Chilpancingo, 18 de agosto 2026

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 26/2026 al IMSS-Bienestar por un caso de violencia obstétrica ocurrido en el Hospital General de Ometepec, por la muerte de un bebé después del parto.

De acuerdo con la investigación de la CNDH, la paciente ingresó al hospital la tarde del 4 de julio de 2025 por dolores relacionados con su embarazo. En Urgencias, personal de enfermería informó que en ese momento no había médicos especialistas disponibles.

Al día siguiente, durante la madrugada, le informaron a la familia que el parto tuvo complicaciones y que el menor nació grave. El recién nacido fue intubado y trasladado al cunero, donde murió.

La Comisión determinó que el caso implicó violaciones a los derechos de la paciente y su bebé a la protección de la salud materna, a una vida libre de violencia gineco-obstétrica, al trato digno, a la vida, al interés superior de la niñez y al acceso a la información en materia de salud.

“Se configura violencia obstétrica, pues si bien se documentó la activación de código rojo obstétrico, se advierte que la unidad hospitalaria, efectivamente, no disponía de médico especialista en ginecología ni pediatría, lo que motivó la realización de llamadas telefónicas para su localización sin respuesta oportuna”, expuso la CNDH en un comunicado.

La CNDH afirmó que el hospital no contaba con especialistas en ginecología ni pediatría. El personal realizó llamadas para localizar a médicos, pero no contestaron.

La CNDH señaló además que el embarazo era de alto riesgo debido a diabetes gestacional y trastorno hipertensivo. A pesar de dichas complicaciones, detectó que el personal médico no realizó una vigilancia obstétrica adecuada y sistemática del estado de salud de la madre y del bebé.

El organismo calificó las omisiones, deficiencias e incumplimientos documentados como violencia obstétrica y solicitó al IMSS-Bienestar implementar medidas de reparación integral para la madre.

Durante la madrugada del día siguiente, la familia fue informada de que el parto se había complicado y que la bebé había nacido grave. Fue intubada y trasladada al cunero del hospital, donde posteriormente falleció.

La CNDH determinó que la atención médica presentó omisiones, deficiencias e incumplimientos que configuraron violencia obstétrica. Entre ellas, señaló que el hospital no contaba con especialistas en Ginecología ni Pediatría y que las llamadas realizadas para localizar a médicos no tuvieron una respuesta oportuna.

La paciente cursaba un embarazo de alto riesgo debido a diabetes gestacional y trastorno hipertensivo del embarazo. Sin embargo, el organismo encontró que no recibió una vigilancia obstétrica estrecha y sistemática, particularmente ante las variaciones en la frecuencia cardiaca fetal.

La Comisión acreditó violaciones a los derechos de la mujer y su bebé a la protección de la salud materna, a una vida libre de violencia gineco-obstétrica, al trato digno, a la vida, al interés superior de la niñez y al acceso a la información en materia de salud.

Por ello, solicitó al IMSS-Bienestar reparar integralmente el daño ocasionado y brindar atención psicológica y tanatológica a la mujer y su familia. También pidió colaborar en los procedimientos administrativos para determinar responsabilidades y emitir una circular dirigida al personal del hospital para garantizar el respeto a los derechos humanos en la atención médica.

error: Content is protected !!