Por “seguridad nacional” por cuarto día consecutivo policías impiden ingreso a Cdmx a padres y madres de los 43
Un cerco de mil policías de élite encapsuló en la caseta de Tlalpan a padres de los 43 y normalistas de Ayotzinapa para impedir su avance a la inauguración del mundial de futbol, bajo el argumento de “seguridad nacional”. Entre la indolencia oficial de la Segob, el bloqueo impidió incluso el paso de una ambulancia de urgencia cardíaca y desató reclamos contra la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a casi 12 años del crimen de Estado
Yasmín García. Ciudad de México, 12 de junio 2026
“Los padres no traen escudos, toletes ni cascos porque no queremos confrontación; nosotros queríamos ingresar para pegar las fotografías de los 43 normalistas desaparecidos, pero fuimos recibidos con un cerco policial”, reclamó Isidoro Vicario Aguilar, abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y representante legal de las madres y padres de los 43.
Unos 700 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa Raúl Isidro Burgos, padres y madres de los 43, así como integrantes del Colectivo de Familiares de Personas Desaparecidas Lupita Rodríguez Narcizo fueron encapsulados en la caseta de Tlalpan por unos mil policías del agrupamiento femenil “Atenea” y del grupo Fuerza de Tarea “Zorros” de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (CDMX); este último es un grupo de élite dotado con tácticas y técnicas policiales especializadas de respuesta inmediata.
Además de los efectivos, un camión de la Secretaría de Seguridad Ciudadana fue atravesado en el carril de la Calzada de Tlalpan que conduce al estadio donde se realizaba la inauguración de la Copa del Mundo.
Cerco policiaco disfrazado de diálogo
Metros más adelante del cerco policial se postró el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), Arturo Medina Padilla, a quien Mario González —padre de uno de los 43 normalistas— le solicitó que les permitieran ingresar a la Calzada de Tlalpan, ya que era el cuarto día de la Jornada Intermedia hacia los 12 años de la desaparición de los normalistas.
Sin embargo, el funcionario contestó que lo consultaría con sus superiores, pero mientras hablaba por teléfono otro grupo de policías reforzó el cerco, lo que provocó el descontento de los manifestantes.
—Nos vio la cara— reprocharon los padres.
En declaraciones, el funcionario justificó que ha tenido diálogo con los normalistas, pero que desconocía que este jueves asistirían los padres y las madres de los 43, a pesar de que esta jornada fue anunciada desde hace un mes, y advirtió que este viernes nuevamente estará en la caseta para ofrecerles una mesa de diálogo.
“Pues hoy fue el cuarto día; si ellos (los normalistas) deciden acompañar mañana las actividades de los padres, pues tendremos un quinto día, tratando de generar diálogo, generando los acuerdos que permitan avanzar. Siempre va a estar abierto el diálogo, siempre va a estar extendida (la mano) para los jóvenes, para los padres, pues es el trabajo del Gobierno de México. Para eso estamos aquí, somos servidores públicos”, dijo el subsecretario.
El abogado Isidoro Vicario Aguilar recriminó que por cuarta ocasión no se les permitió ingresar y que Medina Padilla les aseguró que no era posible su acceso “por seguridad nacional”.
“Esta jornada se había anunciado de manera pública desde hace un mes. Las imágenes que están ahí al frente se iban a pegar; reiteramos que en ningún momento los padres y madres queremos confrontación, no traemos toletes ni cascos. Veníamos a realizar una manifestación, sí, porque este movimiento lleva más de 12 años, pero reprobamos el cerco para impedir realizar la manifestación por los 43”, recriminó.
Precisó que el único interés que tienen los padres y las madres es saber la verdad.
“Por eso decimos que este movimiento se ha podido mantener y lamentamos que faltan tres meses para cumplir 12 años sin saber la verdad; ese es el interés, saber el paradero, la verdad de ellos y de otras personas más desaparecidas”.
El abogado recalcó que el movimiento ha sido acompañado por los normalistas de Ayotzinapa y, si no hay ingreso para ellos, los padres y madres estarán con los normalistas.
“No vamos a permitir que este caso emblemático, un crimen de Estado, y que hoy se pretende callar, silencie las voces de las madres y padres de los 43”.
La rabia de las madres y los padres
María Concepción Tlatempa Colchero —madre de Jesús Geovanni Rodríguez Tlatempa, uno de los 43 normalistas desaparecidos en el año 2014 en Iguala— reclamó que a casi 12 años no hay respuestas sobre el paradero de sus hijos.
“Seguimos en la lucha. La presidenta (Claudia Sheinbaum Pardo) no nos ha dado respuesta; a pesar de que nosotros estamos en esta jornada que empezó el 8 de junio, se nos impidió el paso, al igual que a los estudiantes, por lo que tuvimos que hacer el mitin en la caseta de Tlalpan”.
Concepción Tlatempa aseguró que están enojados porque no hay avances con la presidenta sobre el caso.
“Que sepa el gobierno que nosotros estamos enojados porque no hay nada de respuesta, no sabemos nada. Y no sé a qué le tira la presidenta que no da ninguna respuesta, sabemos que esto es un crimen de Estado, lo sabe el gobierno y, gracias a Dios, lo reconoció”.
Una de las exigencias de los padres y madres es que el Ejército entregue los más de 800 folios faltantes.
“Sabemos que fueron sus militares y que esos militares tienen que ser investigados ya para llegar a la verdad; no nos vamos a quedar callados y le gritamos a la presidenta que no tenemos los expedientes que le estamos pidiendo, que los entregue”.
Tlatempa Colchero subrayó que no es justo que les cierren el paso “como si fueran delincuentes, como si la calle fuera de la presidenta”.
Policías obstruyen ambulancia y preparaban balas de goma
A pesar de que el paciente Jonathan Salgado Macías, de 38 años, era trasladado en una ambulancia del Hospital General José G. Parres (ubicado en Morelos) al Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez debido a un infarto, los policías le negaron el paso. La ambulancia tuvo que regresar a Morelos.
Mientras los normalistas entonaban el himno Venceremos al culminar el mitin, un grupo de policías se acercó a una patrulla que estaba a un costado de los estudiantes, abrieron la puerta de los asientos de atrás y sacaron una maleta negra. Mario González —padre de César Manuel González, uno de los 43 normalistas— estaba sentado a unos metros y denunció que observó que se trataba de “armas para disparar balas de goma”, por lo que encaró a los agentes y estos optaron por retirarse rápidamente hacia el cerco.
Este viernes culmina la jornada de los padres de los 43 con un mitin en la Secretaría de Gobernación (Segob).
