De las carencias de la Montaña al asfalto de Cdmx: maestro indígena lucha por la abrogación de Ley del ISSSTE
Entre la lluvia y el blindaje del Centro Histórico, el docente nahua Alberto Ríos Cano cumple 10 días en el plantón de la CNTE. Con 26 años de servicio en Guerrero, denuncia que los profesores rurales sobreviven con un sueldo real de 7 mil pesos mensuales y reprocha el derroche presupuestal en el Mundial frente al abandono crónico de las escuelas indígenas
Yasmín García. Ciudad de México, 11 de junio 2026
El maestro indígena, Alberto Ríos Cano, tiene 26 años impartiendo clases en las comunidades de la Montaña Alta de Guerrero; actualmente lleva 10 días viviendo en el plantón de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Ciudad de México. Su casa de campaña está instalada en una esquina de la calle República de Uruguay con 20 de Noviembre, en el Centro Histórico, a unos metros de una de las pantallas del “Fan Fest”.
Durante estos 10 días, el docente Alberto Ríos ha sufrido las lluvias que azotan la capital del país, ya que las corrientes de agua en las calles arrasan con las casas de campaña.
Durante la mañana, el profesor se queda de guardia en el plantón junto a otros de sus compañeros para estar alerta ante los intentos de desalojo por parte de comerciantes. Otra de sus actividades durante este lapso es ayudar en la preparación de la comida y realizar tareas como acarrear agua.
“Como organización tenemos comisiones: unos se quedan al resguardo de las casitas, hay otra comisión que prepara los alimentos y los demás compañeros se van a las actividades. Otros nos quedamos al resguardo en el sentido de que hemos tenido intimidaciones por parte de comerciantes; sabemos que el gobierno tiene toda la estructura y que es una provocación que hace el gobierno, por eso no nos vamos todos, se quedan unos a resguardar el campamento”, narró.
Durante la noche, los maestros se rolan para hacer guardias.
El maestro indígena habla y escribe el náhuatl, su lengua originaria. A los 12 años emigró de su pueblo natal, Xalatzala, municipio de Tlapa, para trabajar y estudiar en la cabecera municipal.
El docente conoce bien las carencias que existen en las escuelas, sobre todo en las indígenas: la falta de maestros, de personal de asistencia y de material didáctico, además de la carencia de aulas, canchas, mobiliario y equipo. Lamentó que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, prefiera destinar recursos para la Copa del Mundo cuando existen tantas carencias en educación, salud y otros rubros sociales.
El maestro indígena e integrante de la delegación sindical D-1489 de escuelas migrantes precisó que tiene un salario raquítico que contrasta con lo que dice el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, de que “un maestro gana 20 mil pesos”.
“Tenemos un salario muy raquítico. Un maestro de la Montaña no gana más de siete mil pesos, no 20 mil como dicen en los medios; le hemos dicho al secretario de Educación que comparemos los recibos de pago“, manifestó.
Ríos Cano aseguró que lleva 26 años luchando por los derechos de los maestros indígenas, ya que imparten educación en las zonas más marginadas en donde no hay pavimentación de caminos y, en tiempos de lluvias, se quedan incomunicados, además de que los alumnos tienen que trabajar para poder estudiar.
“Nosotros estamos acostumbrados a vivir en esta cuestión de precariedad; estamos más firmes que nunca. Entre más se tarde el Estado, aquí vamos a estar”.
El maestro de la Montaña Alta de Guerrero indicó que está en la lucha de exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 por convicción y, porque en estos 26 años se ha dado cuenta de que el gobierno no garantiza sus derechos.
La calle República de Uruguay y 20 de Noviembre es ocupada en su mayoría por maestros de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG).
