Pide Tlachinollan que se investigue a líder de extorsionadores de asesinato de Suástegui
“En represalia de que Marco Antonio (Suástegui) se negó a pagar la cuota los delincuentes le robaron dos motos acuáticas y además en una ocasión lo intentaron asesinar cuando a bordo de su camioneta se dirigía a los bienes comunales de Cacahuatepec, en la zona rural de Acapulco en donde él vivía”, afirmó Abel Barrera Hernández
Jesús Guerrero. Chilpancingo, 4 de julio 2026
Abel Barrera Hernández, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, exigió que al grupo criminal de extorsionadores de las playas de Acapulco encabezado por Jesús Zamora Cervantes se le investigue por el asesinato del dirigente del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa la Parota, Marco Antonio Suástegui Muñoz.
En entrevista, el activista dijo que Marco Antonio Suástegui denunció a integrantes de esta red criminal de amenazas y de extorsionar a los prestadores de servicios de las playas concretamente de la playa Icacos.
El 18 de abril de 2024, Marco Antonio Suástegui salía de la playa Icacos cuando varios hombres que lo estaban esperando le dispararon por la espalda resultando gravemente herido.
Ocho días después, Marco Antonio quien era líder de la Asociación de Turisteros en Defensa y Rescate de Playa Icacos (Tuderpi) falleció en un hospital derivado de las heridas de bala.
“Los operadores de ese señor (Jesús Zamora) eran los que iban a la playa Icacos a exigirle una cuota a los restauranteros, a los que rentan las lanchas, motos acuáticas, sombrillas y hasta los vendedores ambulantes”, dijo Abel Barrera.
Recordó que Marco Antonio y los prestadores de servicios de la playa Icacos aceptaron una reunión con ese grupo de operadores de Jesús Zamora y estuvieron de acuerdo en pagarles una cuota para dejarlos trabajar.
Sin embargo, posteriormente el grupo criminal les aumentó el monto de la cuota a lo que Marco Antonio se opuso a pagar.
“En represalia de que Marco Antonio se negó a pagar la cuota los delincuentes le robaron dos motos acuáticas y además en una ocasión lo intentaron asesinar cuando a bordo de su camioneta se dirigía a los bienes comunales de Cacahuatepec, en la zona rural de Acapulco en donde él vivía”, afirmó Abel Barrera.
Indicó que después de esas dos situaciones que vivió Marco Antonio solicitó a los gobiernos federal y estatal medidas cautelares porque estaba en riesgo de ser asesinado.
“A la gobernadora Evelyn Salgado también se le dijo de la situación de riesgo que estaba viviendo Marco Antonio Suástegui, pero nunca hizo nada”, afirmó Abel Barrera.
El activista dijo que ahora con la detención de los 11 presuntos integrantes de la organización criminal de extorsionadores es la oportunidad para que la Fiscalía General del Estado se haga llegar de más elementos de prueba para solicitar a un juez las órdenes de aprehensión en contra de los asesinos de Marco Antonio.
En abril pasado se cumplió un año del crimen del dirigente de los prestadores de servicios turísticos de la playa Icacos y del CECOP y su caso sigue en la impunidad.
“A los pocos días que el grupo criminal de extorsionadores de las playas asesinó a Marco Antonio, la gobernadora Evelyn Salgado atendió a sus familiares y les prometió que su gobierno haría justicia y esa no llega aún”, dijo Abel Barrerá.
