Llama la iglesia a la paz y la reconciliación durante entrega de ayuda en Alcozacán
El sacerdote Arístides Iglesias distribuyó víveres enviados por la diócesis y lamentó el abandono y la falta de servicios básicos por parte de los tres niveles de gobierno
Yasmín García. Chilpancingo, 18 de mayo 2026
El sacerdote Arístides Iglesias Gijón llamó a la paz y a la reconciliación durante la entrega de ayuda humanitaria a familias desplazadas por la violencia en la comunidad de Alcozacán.
El párroco de la iglesia de la Virgen de la Candelaria en Atzacoaloya, municipio de Chilapa, informó que las despensas, la ropa y los dulces los hizo llegar la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, luego de que el obispo José de Jesús González Hernández llamara a las parroquias a donar.
Parte de la ayuda humanitaria fue entregada por la parroquia de la Santa Cruz, ubicada en Chilpancingo.
El sacerdote precisó que seguirán recorriendo los pueblos donde hubo familias desplazadas, como Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, pero también aquellos que son circunvecinos, entre ellos Xochitempa, San Jerónimo y Buena Vista.
Arístides Iglesias llamó a la paz y a la reconciliación, ya que la violencia afecta considerablemente a los pueblos en donde persiste la pobreza.
“Hago un llamado a la paz, a la reconciliación y a que este conflicto cese porque afecta bastante a los pueblos; son nobles. Ellos también me cuidan, hasta me dicen: ‘no venga cuando está feo’ y también me dicen: ‘véngase con cuidado'”, narró.
El sacerdote lamentó que los gobiernos federal, estatal y municipal no velen por el desarrollo de esas comunidades de la Montaña Baja, ya que sus carreteras están en mal estado y carecen de servicios básicos como el acceso a la salud.
Reconoció que muchas familias perdieron sus viviendas y animales, y actualmente enfrentan una situación complicada, ya que la mayoría depende de la siembra para subsistir.
Antes de la entrega de la ayuda humanitaria, se celebró una misa en la cancha techada de la escuela primaria.
La diócesis queda a la espera de más ayuda humanitaria procedente de las parroquias de Iguala y Taxco.
