Tamales, una tradición que sostiene a una familia en Chilpancingo
“Crecimos viendo a mi mamá elaborar los tamales; ella nos enseñó porque mi papá falleció cuando yo era niña”, narró la vendedora de tamales Guadalupe Guzmán.
Yasmín García . Chilpancingo, 2 de febrero 2026
Foto: Óscar Guerrero
Guadalupe Guzmán Ávila se dedica a la venta de tamales y atole desde hace dos años y medio. Aprendió el oficio de su madre y, actualmente, esta labor es su principal fuente de ingresos.
Los tamales de pollo —ya sean rojos o verdes—, los “heridos” y los de rajas son los más vendidos.
Por las tardes, Guadalupe ofrece sus productos afuera del Oxxo de la colonia Cipatli, ubicado al sur de Chilpancingo. Además, las mañanas de los miércoles y jueves, vende tamales nejos con mole verde y rojo en los tianguis de las colonias Obrera e Indeco, respectivamente.
Guadalupe aprendió a elaborar este alimento desde pequeña gracias a las enseñanzas de su madre.
“Crecimos viendo a mi mamá elaborar los tamales; ella nos enseñó porque mi papá falleció cuando yo era niña”, narró.
El 2 de febrero se celebra el Día de la Candelaria, fecha en la que tradicionalmente se pagan los tamales tras haber sacado el “muñequito” en la Rosca de Reyes. Guadalupe considera que, aunque la tradición sigue vigente, ha disminuido un poco: “Otros años tenía más pedidos”, comentó.
Madre soltera de cuatro hijos, Guadalupe ha logrado sacarlos adelante gracias a este noble comercio.
“Me siento orgullosa de mi trabajo; para mí es fácil elaborar tamales”, expresó con satisfacción.
Este año, la comerciante participó con éxito en la Feria del Atole y el Tamal, realizada en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, en el corazón de Chilpancingo.
