destacadasGUERRERO

Artesanía navideña, de Ayahualuco a Chilpancingo

Basilisa Calvario Marqueño y su familia elaboran pinos, nacimientos y figuras religiosas con palma y hoja de maíz. Sus productos, que pueden durar hasta seis años, se venden hasta el 23 de diciembre en el corredor del Palacio de la Cultura, con precios accesibles


Itzel Urieta. Chilpancingo, 18 de diciembre 2025

Foto: Oscar Guerrero

En Ayahualuco, municipio de Chilapa de Álvarez, la familia de Basilisa Calvario Marqueño elabora adornos navideños de palma y hoja de maíz cada diciembre.

Desde hace 12 años, Basilisa se dedica a la creación de pinos navideños, nacimientos, coronas y figuras religiosas, labor que aprendió al integrarse a la familia de su esposo.

“Yo elaborando todo lo navideño tengo 12 años… porque anteriormente yo me dedicaba a hacer chiquihuites, canastones, canastas de carrizo y ahorita, pues todo lo navideño lo trabajamos”. contó.

Aunque su participación comenzó hace 12 años, la tradición familiar tiene alrededor de 15.

Basilisa dice que en su comunidad la producción navideña no es común.

“Lo navideño solo lo trabajamos la familia nuestra, casi no la trabaja nadie más”, explicó.

La mayoría de habitantes de Ayahualulco se dedican a hacer artesanías de carrizo y palma.

Los pinos navideños se elaboran con palma y requieren un proceso que incluye astillado, pintado y armado del adorno.

“Hay que astillarlo, después de astillar hay que pintarla, después de pintarla ya hay que elaborar el pino, ya hay que decorarlo”, detalló.

Fabricar un pino puede tardar entre media hora y una hora, siendo el tratamiento de la palma la parte más laboriosa. Los pinos se ofrecen en distintos tamaños, con precios que van de 70 pesos el más pequeño a 150 el más grande y algunos incluyen luces navideñas.

Los nacimientos y figuras religiosas, como la Virgen de Guadalupe, requieren un proceso diferente y más detallado, usando hoja de maíz (totomoxtle).

“El totomoxtle hay que ponerlo a estufar… después de estufarlo ya hay que pintarlo y ya hay que elaborar”, explicó Basilisa, quien agregó que el estufado sirve para blanquear el material y evitar que se vea sucio. Estas figuras se venden entre 150 y 300 pesos.

Basilisa comercializa sus productos los domingos en el tianguis de Chilapa, y después de la temporada navideña se dedica a elaborar centros de mesa para fiestas.

Es la segunda ocasión que vende sus productos en Chilpancingo, donde asegura que han tenido buena aceptación.

“Hay personas que valoran nuestro trabajo. Les damos los mejores precios porque somos productores, no revendedores; a lo mucho le subimos 20 o 30 pesos más porque venimos de lejos”.

Para la artesana, ver sus productos terminados y listos para vender es una de sus mayores satisfacciones. Además, asegura que, a diferencia de otros adornos navideños, sus piezas pueden durar de cinco a seis años con los cuidados adecuados.

Basilisa invitó a la población a conocer y adquirir sus adornos, que estarán disponibles hasta el 23 de diciembre en el corredor del Palacio de la Cultura, en el centro de Chilpancingo.

error: Content is protected !!